miércoles, 3 de diciembre de 2008

UN DIA

Son las seis de la mañana
Y la pereza te somete en mi cama.
Das vueltas y cosquillas,
El silencio roto por nuestras risas.
Los breteles de tu camisón
Caen por propia decisión.
Las bocas se independizan,
Los dedos hacen caricias.

Son las siete y estás bien despierta,
Tus manos saben a que juegan.
Te sientas entre las sábanas
Pero te ganan las ganas.
Se abren los broches
De mi boxer.
Besos,
Sexo.

Son las ocho, hay que trabajar,
Cada uno para su lugar.
Te pensare al llegar
Y tu también lo harás.
Estaremos separados,
Pero siempre pensándonos.
Te llevo en mi corazón,
Y tu me llevas en tu interior.

Son las doce, hora de comer,
Vas y vienes.
Comes un bocado nada de recetas,
No descuidas la dieta.
Me gusta verte andar,
Ir y venir, tu caminar.
Estas perfecta para mi
Pero crees que no es así.

Son las veintidós, hora de cenar,
Se paso el día, es hora de regresar.
Sentado en la cabecera,
Espero que vengas.
Me cuentas de tu trabajo,
Te comento de mis casos.
Un beso pequeño,
Un saludo sin esmero…

Es la hora de ir a la cama,
Hay que preparar todo para mañana.
Deja colgada tu ropa,
Dejaré en orden mis cosas.
No apagues las luces,
Aunque no pienso leer.
Te quitaré el sostén
Y esa braga te la arrancaré.
Romperemos la rutina
Para alargar la vida.
Las manos se unirán
Y los labios se abrazarán.
Haremos el amor,
Como ayer así como hoy.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hacer el amor va más alla de un contacto físico, es también compartir, conversar, así como lo dicen tus líneas... Abrazos

Dulce

DUELE

 Verte y que no me veas. No me importa que no me saludes, Duele que así seas. Que tengas otro es tu decisión, Al olvido invito yo. Duele que...