En unas cartas guardo tu letra,
aquella que solías presumir.
En mi camisa blanca
esta el perfume dove que usabas.
En mis ojos se pasea
el marrón de los tuyos sin época.
En el aire está tu respiración apagada
y en alguna cama, tu cuerpo sin alma.
Vienes algo triste, Unas lágrimas en la cara Y una noticia que ya dijiste, Te vas para no regresar. Esta es la despedida, El adiós para los ...
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